Un aspecto amable propio a la escena de la improvisación libre en la Ciudad de México es que no se presentan los currículums, las trayectorias y logros individuales no predicen la escucha, e incluso en ocasiones institucionales se pasa directo a la música y a la música se le otorga toda la palabra. En la presentación del álbum Cartografías pendulares en el Centro Nacional de las Artes, el pasado 21 de agosto, sí hubo una plática introductoria, se hizo una excepción al protocolo de la sensatez y por una razón importante: aprovechar la ocasión particular de hablar de afinidades culturales entre dos países que se encuentran en hemisferios opuestos del planeta. El álbum se grabó en Japón, en una colaboración entre Ernesto del Puerto (un saxofón mexicano), Mitsuhisa Sakaguchi (un sinte japonés); Cal Lyall, que es una guitarra eléctrica canadiense pero tiene décadas viviendo en Japón, y finalmente, el rehilete de orígenes que convergen en la voz de Yuko Cornale. El proyecto de Cartografías pendulares (Venas Rotas Discos y Subvalent records, 2025), es explícito en su título, la música improvisada va y viene de diferentes puntos de la Tierra armando un especie de mapa que puede orientarnos sobre experiencias propias de nuestro tiempo.
La primera vez que escuché la grabación me puse los audífonos, le di play y salí de mi casa rumbo a Azcapotzalco, tomando la línea 3 del metro en dirección a Indios verdes. Eran las siete de la noche en un viernes y resta decir que aquello brincaba entre proezas que iban del futbol americano al pole dancing, se subió una pareja con un niño que apenas caminaba y el vagón entero reaccionó reorganizándose para no aplastar la esperanza. El vagón “bombardier” de tren del metro en que viajaba fue construido a principios de los 80, el mismo tipo de vagón que se usa en el metro Chabacano y que recién estrenados debieron transmitir un mensaje de progreso y vanguardia, la estética que le hizo pensar a Paul Verhoeven que ese era el set adecuado para adaptar el Vengador del Futuro de Philip K Dick, la historia de un futuro distópico en donde el destino ya nos había alcanzado. Ahora, con el desgaste de las décadas y la multitud atravesando la supervivencia, los vagones bombardier y la arquitectura de las estaciones ha madurado acordemente, y me encontré, como el resto del mundo, agarrándome del tubo pegajoso contemplando el futuro incierto de la especie sobre un vagón cuya ingeniería nunca sospechó ese destino traqueteado, una imagen donde con una confusa narrativa del porvenir atravesando la ciudad bajo tierra, como tantos otros, escuchando en mis audifonos.
El uso de los audífonos en el metro y sobre todo a esa hora, es de gente cansada del día que va a su casa y lidia con el estrés de la espera ante la angustia de un vagón cada vez más saturado escuchando música que le hace el transcurso llevadero, escuchando música que permite un cierto nivel de fuga, un cierto nivel de ausencia y distancia de los empujones, pero la música de Cartografías pendulares que yo iba escuchando no me fugaba de lo que me circundaba, al contrario, era un soundtrack adecuado, música que me permitía interpretar mi realidad inmediata. Cartografías pendulares no es música escapista, acompaña a la realidad compleja de una ciudad cuya narrativa haría sudar a James Joyce. La pregunta obvia es ¿cómo una música grabada en Japón sirve para viajar en el metro mexicano en hora pico?
Cuando hice el transbordo a la línea roja, con dirección al Rosario, de pronto en un parpadeo ya había pasado una parte del trayecto sin darme cuenta. Declaro que no soy una persona que acostumbre soñar despierta, soy como un perro que nunca se cansa del presente para descansar en la abstracción de la pensada privativa, y sin embargo una parte del traslado se me extravió. Luego me contaron, como si tal cosa, que justamente cerca de la dirección hacia El Rosario, la gente cuenta vivir desfases en el tiempo y el espacio, es un asunto cotidiano para los usuarios de la línea roja experimentar un glitch. ¿Qué es un glitch? Un glitch es lo contrario del dejá vu, es una memoria dislocada. Cartografías pendulares es música que pertenece a mi tiempo y mi espacio porque puede comprenderse dentro de la narrativa de la ciencia ficción, y la de la ciencia ficción es una de las pocas narrativas que no han perdido su vigencia en un mundo que cambiado tanto y tan rápido; la de la ciencia ficción es una de las pocas narrativas que se sostienen para dar cuentas de nuestro presente, a nivel mundial probablemente, y sin duda en México y en Japón, que ambos nos encontramos entre un pasado profundo, una cultura ancestral trastornada por la velocidad inalcanzable de los cambios políticos y sociales. En Cartografías pendulares, cada uno de los tracks lleva el título de escenas tomadas de The Thing de Carpenter, la alegoría de una crisis existencial al borde del mundo conocido.
Sakaguchi trata sus sintetizadores como trata al piano y viceversa, dentro de la cultura underground japonesa el noise reclamó su carta de naturalización durante la posguerra y para su contexto un sintetizador tiene el mismo rango existencial que cualquier instrumento orquestal en occidente. A diferencia con México, la improvisación libre en Japón, tal vez, se encuentre en una relación más estrecha con el noise que con el jazz, el free jazz o el folk, y tal vez eso hable del grado de concentración que este álbum en su escucha exige, y que conduce a una especie de trance: la voz de Yuko gravitando entre lo humano y lo cibernético con el vaivén del aliento del saxofón de Ernesto y el puntillismo de campanitas en la guitarra eléctrica de Cal. Cartografías pendulares es un proyecto muy rico en colores, timbres, matices, intenciones que van de la contemplación profunda al ritmo desacompasado de una imagen que no se puede estar quieta, pero siempre es congruente, virtud que necesariamente radica en el proyecto de la grabación, del que es necesario decir algo porque las grabaciones de improvisación libre son escasas.
La naturaleza de un concierto de improvisación libre es la del azar, los errores no son errores, sino posibilidades de reencuentro y cambios de dirección, y en virtud de su condición específica e irrepetible el sentido de su memoria no es suceptible de escritura. Literalmente, la escritura de la improvisación libre se traza al interior de los cuerpos de los participantes, artistas y audiencia por igual, sentido que no se transmite a una grabación, sentido que no escucharía alguien que no estuvo ahí, y sin embargo, la grabación de Cartografías pendulares funciona perfectamente, como imitando la naturaleza de la memoria, e imitar la naturaleza de la memoria para replicar una experiencia es lo que hizo Yuko Cornale, encargada de la mezcla. Para la grabación, nos explicó Yuko durante la charla previa al concierto, la improvisación no se detiene. Sencillamente empiezan a tocar, se graba todo lo sucedido, y después viene el largo procedimiento de escucha, en ese largo proceso de escuchar y volver a escuchar nace un criterio, con el cual se puede discriminar entre qué conservar y descartar. El casette de Cartografías pendulares, con una duración de casi una hora, es una curaduría de una memoria extraída de tres horas de grabación. No es tan distinto de cómo funciona la poesía, la literatura en general o un documental, para que la memoria de una experiencia sea transmisible, necesariamente debe adoptar una estructura de ficción, y por eso la realidad siempre será más extraña, como lo fue el concierto en vivo con el que presentaron la grabación, sorprendente, ya invasivo, ya invitante, mientras allá afuera la ciudad nos esperaba con sus lluvias y traslados, de regreso a una realidad ya más fácil de entender, gozar e interrogar.
Erick Vázquez
Cartografías pendulares, improvisación libre entre Mitsuhisa Sakaguchi (sintetizador y piano intervenido ), Cal Lyell (guitarra eléctrica), Ernesto del Puerto (saxofón) y Yuko Cornale (voz), fue grabada en Japón en el 2025 por Nobuki Nishiyama, mezclada por Yuko Cornale y masterizada por Diego “Ninja” Juárez. Art cover por Gustavo Abascal and diseño del álbum por Sara Norman y Cal Lyall, bajo los sellos de Venas Rotas Discos and Subvalent records.
